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jueves, 30 de octubre de 2008

frase

"Un amigo es uno que lo sabe todo de ti y a pesar de ello te quiere."

una tumba de nieve

Después que cayeron veinte centímetros de nieve durante la noche, el tiempo se puso cálido, condiciones ideales para que se produjera una avalancha en el Monte Diamond, de Alaska. Pero James Steward, aficionado esquiador, quería examinar las pistas de nieve para un campeonato de esquí que estaba por realizarse.

Andando con sus esquís, sintió de pronto el desliz. La nieve cedió bajo sus pies, y en pocos momentos James comenzó a descender vertiginosamente, a 180 kilómetros por hora, envuelto en inmensas masas de nieve que descendían con él.

Una avalancha de nieve fresca es casi siempre mortal. Son miles de toneladas de nieve que se precipitan ladera abajo con una fuerza inmensa, con terrible sonido y con velocidad pasmosa. Los esquiadores arrasados por una avalancha de esas casi nunca sobreviven. Y Steward caía hacia lo que le pareció ser «una tumba de nieve».

Por uno de esos milagros incomprensibles, a Steward lo hallaron montaña abajo y lo rescataron con vida. Con buena razón dijo que nunca olvidaría esa odisea y que nunca más jugaría con lo peligroso.

Las avalanchas que nos amenazan no son siempre de nieve ni siempre ocurren en lugares fríos. Hay otras que no son tan blancas ni tan frías ni tan blandas como una avalancha de nieve, pero son, como quiera, avalanchas, y como tales, destruyen.
Sumergirse, por ejemplo, en un lago de licor, en una despreciable vida de alcoholismo, ¿no es acaso desplomarse en una avalancha sin escape?
Caer lentamente en el mundo de las drogas, con su pasión, su anulación de la voluntad, su embotamiento de la inteligencia y su sentido de vergüenza, ¿no es acaso desplomarse en una avalancha sin escape?

Hundirse en deudas porque uno demanda una vida más lujosa, más sofisticada y más pretenciosa, y abusar del crédito hasta que las cuentas superan a los recursos, ¿no es acaso desplomarse en una avalancha sin escape?
La vida está llena de avalanchas, pero algo ocurre dentro de las personas que se someten al señorío de Cristo. Las motivaciones y los deseos cambian. Es más, cambian las necesidades y la vida entera.

Clamemos a Dios en medio de nuestra avalancha. Digamos de corazón: «¡Señor, sálvame!» Cristo está atento a nuestro clamor. Aceptemos su mano de ayuda. Clamemos a Aquel que es amor y puede rescatarnos. Es lo único que tenemos que hacer para obtener nuestro milagro.



www.conciencia

felices con poco o nada

Para reflexionar...(27/12/07)Felices Con Poco O Con Mucho "Mejor es lo poco con el temor del Señor , Que el grantesoro donde hay turbación" (Provérbios 15:16). El botánico americano George Washington Carver (1864-1943)dijo que cierta vez pidió a Dios que le hablase sobre eluniverso. De acuerdo con Carver, el Señor respondió:"George, el universo es muy grande para que usted locomprenda. Es mejor que usted me deje cuidar de él."Humillado, Carver preguntó: "¿Señor, y lo qué me dice delcacahuete?" Dios le habló: "Ahora sí, George, usted mepregunta sobre algo de su tamaño. Vaya a trabajar en él y Yole ayudaré." Cuando Carver empezó a estudiar sobre elcacahuete, él descubrió más de 300 productos que pudieronser hechos con tan minúscula partícula del mundo de Dios. Como aquel botánico americano, nosotros también estamosconstantemente interesados en grandes cosas. Calculamosnuestro éxito o mismo dicha por la grandeza de nuestroshechos y por el punto más alto que podemos llegar a la buscade nuestras conquistas.Se no alcanzamos notoriedad y se noconseguimos alcanzar puestos elevados, perdemos la paz, nosclasificamos como fracasados y la tristeza empaña el brilloque deberíamos tener como hijos de Dios. Pero esa forma de evaluar nuestro éxito puede ser muchoengañosa. Muchas veces llegamos al tope y no somosvencedores. Las conquistas humanas en grande parte sonefímeras y ni siempre traen el regocijo o la dichaalmejada.Melhor de lo que soñar alto es buscar hacer lavoluntad de Dios. Ascender apenas una grada bajo ladirección del Señor vale más de lo que la escalera enterapor cuenta propia. Dios nos dirige a trabajar donde los talentos que nos diomás se adaptan. nos cumple desarrollar nuestras habilidadesy diligentemente aprovechar las oportunidades que el Señornos ofrece, no importa lo pequeñas que puedan parecer. SiDios nos quiera promover, hará eso de la manera que leagradar y en el tiempo que juzgar atinado. No se deje inquietar por cosas que no tiene el valor quejuzga tener. Confíe en Dios y Él le dará los verdaderostesoros para su felicidad.

jueves, 23 de octubre de 2008

tortura psicologica

La manipulación psicológica, la humillación, la privación sensorial y las posturas forzadas causan tanto daño, estrés y angustias como la tortura física, según un estudio que publicó hoy la revista "Archives of General Psychiatry".

La revista, que forma parte de las publicaciones de la Asociación Médica de Estados Unidos, indicó que el estudio lo condujo Metin Basoglu, del Kings' College en la Universidad de Londres.

Basoglu y sus colaboradores entrevistaron a 279 sobrevivientes de torturas procedentes de Sarajevo en Bosnia-Herzegovina, Banja Luka en la República Srpska, Rijeka en Croacia, y Belgrado entre 2000 y 2002.

Las definiciones de tortura aceptadas más comúnmente incluyen el sufrimiento físico y mental.

"Después que se publicaron informaciones de los abusos cometidos por los militares estadounidenses en Guantánamo, Irak y Afganistán, un grupo de trabajo del Departamento de Defensa y otro del Departamento de Justicia argumentaron en favor de una definición muy limitada de tortura", indica el artículo.

Según la definición estadounidense la tortura "excluye el dolor y sufrimiento mental causado por varios actos que no causan grave dolor físico".

Entre los métodos que las autoridades estadounidenses excluyeron de su definición de la tortura se encuentran el cubrir la cara con capuchas, la desnudez forzada, el aislamiento y las manipulaciones psicológicas.

Los entrevistados por Basoglu y su equipo, con una edad promedio de 44,4 años y el 86,4 por ciento de ellos hombres, contestaron preguntas acerca de 54 componentes de estrés relacionado con la guerra y 46 formas diferentes de tortura que habían experimentado.

Los participantes dieron cuenta de un promedio de 19 elementos estresantes y 19,3 tipos de tortura. Desde la última experiencia de tortura de los participantes había pasado un promedio de 96,3 meses.

Más del 75 por ciento de los sobrevivientes había sufrido en algún momento trastornos de estrés postraumático relacionados con la tortura; el 55,7 por ciento sufría esos trastornos a la fecha del estudio.

Para comparar con más facilidad diferentes formas de tortura los investigadores dividieron esos métodos en siete categorías amplias.

Son la tortura sexual; tortura física; manipulaciones psicológicas -como las amenazas de violación o ser testigo de la tortura de otros-; el trato humillante que incluyen las burlas y el abuso verbal; la exposición a posturas forzadas por períodos largos; la música fuerte; las duchas frías, y la privación de alimento, agua y otras necesidades básicas.

"Los simulacros de ejecuciones, el ser testigo de la tortura de personas queridas, las amenazas de violación, el manoseo de genitales y el aislamiento aparecieron

vinculados con por lo menos tanta angustia como la causada por algunos métodos físicos", señalaron los autores.

Los autores concluyeron que las técnicas de "interrogatorio agresivo", o los procedimientos de detención que suponen la privación de necesidades básicas, la exposición a condiciones ambientales adversas y otras manipulaciones psicológicas no parecen diferir mucho de la tortura física en términos del sufrimiento que causan, o sus efectos a largo plazo.

la tortura que no daña

¿Habrá sido algún experimento sociológico diseñado por una usina especializada en guerra sicológica? ¿O sólo la necesidad de cubrir espacio en el diario en un día flojo en noticias? Me asaltó esta duda cuando vi en La Tercera del domingo pasado, en su sección Mundo, una entrevista titulada de esta forma: "Las técnicas modernas de tortura están diseñadas para no dañar físicamente".




Apenas leí el encabezado, un sudor frío corrió por mi espalda. ¿De qué estamos hablando? ¿De tortura que no daña? ¿O no daña al menos físicamente? El gancho del titular funcionó en esta ocasión a las mil maravillas, pues me precipité a leer el texto.

Tortura que no causa daños… Vaya sofisma. Algo así como "La bomba que desnuda", el fracaso más grande de Maxwell Smart, el temible Agente 86, y para colmo en pantalla grande. Un contrasentido total. O, mejor dicho, un sinsentido. Un "nonsense", como dicen los angloparlantes.

Claro que con Don Adams uno se reía de cualquier manera, en mayor o menor grado, con sus ridículas parodias del mundo de la Guerra Fría, y Kaos y Control disputándose las mentes y los corazones del respetable.

Pero la entrevista a Mark Bowden, periodista e investigador norteamericano, no me causó ninguna gracia.

En ella, este graduado de la Loyola University se refiere a la controversia desatada en Estados Unidos luego de que trascendiera que la CIA destruyó cintas con interrogatorios "agresivos" a miembros de Al Qaeda.

Bowden sabe del tema pues ya en 2003, señala la introducción de la nota, escribió un artículo sobre el tema en la revista The Atlantic Monthly.

Y lo que él dice en el diálogo efectivamente se corresponde con el título: "Las técnicas más modernas (de tortura) están diseñadas para no dañar físicamente al interrogado y sacarle información, porque obviamente los efectos políticos que produce la tortura más obvia serían muy graves".

Ergo, uno puede entender entonces que la tortura se ha sofisticado hasta niveles correspondientes con el grado de avance tecnológico al que hemos llegado.

Y que ya no se trata de machacar burdamente al interrogado o estirarle los miembros con ayuda de máquinas especiales, como se hacía en la época medieval, sino que la brutalidad y la violencia deben ser acordes con los nuevos estadios de desarrollo que hemos alcanzado.

Condena moral o ética a esta práctica, ninguna. A menos que yo, como la mayoría de los chilenos, no comprenda los textos que leo. Su análisis está centrado única y exclusivamente en la eficacia o no que los interrogatorios "agresivos" alcanzan a la hora de lograr sus fines.

Bowden enumera algunas técnicas empleadas por los hombres de Langley en su trabajo: "Se usan métodos para que la persona se sienta incómoda, no dejándola dormir, haciéndole sentir frío, impidiendo que tenga contacto con otra gente, poniéndola en posiciones de mucho estrés, como, por ejemplo, no dejar que se sienten durante muchas horas…"

El guión me suena conocido, y he escuchado experiencias parecidas de parte de amigos que pasaron por centros clandestinos de detención en nuestra o cualquier otra dictadura latinoamericana. Lo que demuestra que en este campo no hay mucho espacio para la inventiva. Todo parece ya haber sido probado: el plantón, el "pau de arara", etcétera, etc.

Incluso el "submarino", en sus dos variantes, seco y mojado, no fue, qué duda cabe, ninguna creación de nuestros guatones Romo o "Mamos" varios.

Según explica Bowden, que es el autor de libros como "La caída del Halcón Negro" y "Matando a Pablo", otro de los recursos que se utiliza para soltar la lengua de los sospechosos de terrorismo es el "waterboarding".

¿Y en qué consiste esto? En que se le hace sentir al infeliz en cuestión que se está ahogando. "Generalmente se hace poniéndole agua en la garganta y en la cara. Con esto se induce al interrogado a la sensación del pánico. Sin embargo, se mantiene la técnica controlada, con el fin de no ahogar efectivamente a la persona".

Y si se ahoga, bueno, deduzco yo, son los gajes propios del oficio. Puede fallar el corazón, forzado a latir a muchas pulsaciones. Pero eso ya no sería culpa del inquisidor, sino del mal estado de salud previo del desgraciado al cual se le quiere extraer la verdad a como dé lugar.

Debo decir, antes de terminar, que a esta altura del partido me asombran pocas cosas. Pero que se hable de la tortura como quien habla del hidromasaje o la aromaterapia, me provoca cierto espanto. Qué quieren que les diga.

Por más que uno viva en un mundo donde sabe que existe Guantánamo, un lugar donde ni las leyes ni los derechos de los acusados operan, y que tiene, además, varias sucursales aun en medio de la civilizada Europa.

Bowden termina su clase, explicando que hay dos tipos de interrogatorios: el tradicional, para obligar a alguien a confesar un crimen, y el de "inteligencia", que tiene lugar durante "un largo período de tiempo" y busca la entrega de información estratégica.

Yo me quedo, sin embargo, con la impresión que es un mundo muy demente y desequilibrado éste donde se acepta, de buenas a primeras, la resurrección de la Santa Inquisición, apenas disfrazada de nuevos ropajes.

Y pienso en Michael Chiklis, el policía calvo de la serie televisiva "The Shield", que en una de las escenas más aberrantes que me haya tocado ver en los últimos tiempos, aporrea a un pandillero latino, atado a un gancho carnicero, con una cadena, y no consigue hacerlo confesar nada, aunque lo mata a cadenazos.

¿La razón? El crimen del que su personaje, Vic Mackey, sospecha es culpable Guardo, que así se llama el latino de marras, no lo cometió él (que, por cierto, cometió otros muchos), sino un policía de su propia unidad especial, que al igual que Mackey se ha hundido ya hace largo tiempo en la corrupción y la degradación moral que dice combatir.

*Carlos Monge Arístegui es escritor y periodista.

territorios palestinos o campos de concentracion

¿Territorios palestinos o campos de concentración financiados por la comunidad internacional?
21/12/2007
Autor: Laghchim Nour Edinne

"Esto está bien, se han pedido 5.600 millones de dólares y hemos alcanzado la cifra de 7.400 millones. Esto es bastante dinero, la verdad es mucho”. Son la palabras de euforia pronunciadas por el ministro de exteriores francés,Branard Kochner, después de la promesa hecha en París de los países donantes. Seriamente, es una oferta generosa que puede solucionar muchos problemas si no fuera su destino los territorios ocupados palestinos.

A Bernard Kochener, cuya memoria es muy fuerte, ya que hace pocos días criticó la visita de Muhamar Gadafi a Francia, acusándole de violación de derechos humanos y de apoyo al terrorismo, se lo olvidó el nulo efecto que tuvieron las anteriores donanaciones hechas por la EU, por Estados Unidos y por los demás países donantes. El caso es que el líder libio aceptó, hace años, todos los cargos y acusaciones, sin prueba, de occidente sólo para acabar con el injusto embargo que sufría el país africano, y que, de cuyas consecuencias sufrían más los países colindantes y subsaharianos pobres que el propio pueblo libio. Libia, durante el embargo, siguió recibiendo a los inmigrantes africanos y magrebí es, pero prohibió la salida de divisas del país.

El ejemplo de Libia sólo es ilustrativo. La crisis de Occidente con Libia tuvo escenario en los años setenta y ochenta, conoció momentos de tensión, como cuando bombardeó USA a ciudades libias, matando a 40 personas, entre los muertos se cuenta la hija de Gadafi, Hana; no obstante, siempre reinó la calma y el desinterés de Occidente por la suerte de Libia. El país africano se convirtió en invisible después del embargo. La retórica de Gadafi no cesó y su orgullo impidió calcular el impacto del embargo sobre el prestigio internacional de Libia.

En cambio, el conflicto de Palestina es mucho más antiguo y las escenas de la muerte, de dolor y de sufrimiento son diarias.
Por eso, lo que más nos importa, aquí, es rescatar lo olvidado por el señor Kochner, por la prensa y por mucha gente.
En mi opinión, si las ayudas internacionales van a correr la misma suerte del Aeropuerto y la central eléctrica e Gaza, la misma suerte de los puentes, edificios, colegios, universidades, estaciones de televisión, comisarías de policía, edificados y puestos en marcha por los fondos de los países donantes y luego bombardeados, con frialdad, hasta su destrucción, total o parcial, por la aviación israelí, es mejor ahorrarlas o gastarlas en otras necesidades y en otras zonas.

En realidad, dejando la destrucción de obras y de edificios aparte, quien se beneficia del dinero destinado a los palestinos no son ellos, sino son los mismos israelíes.
Es por eso, además, que la entidad sionista no tiene ninguna voluntad de paz o de acabar con la situación de conflicto.
Para tener una idea de esta realidad basta saber que la mayor parte de las ayudas pasa por bancos israiles, generando muchos beneficios, se convierte, después, en moneda israelí ya que los palestinos todavía no tienen moneda nacional. El dinero, cuando llega a manos palestinas, puede servir pagar funcionarios, para pagar miembros de los diferentes aparatos de seguridad, para financiar actividades gubernamentales y gastos administrativos. En pocas palabras, para sufragar los gastos burocráticos.
Sin embargo, no se puede destinar hacia actividades productivas, que pueden garantizar una estabilidad política y ayudar a los palestinos a prescindir de las donaciones internacionales.

En los territorios palestinos, Gaza aparte, no se puede circular , en el mejor de los casos, más de 20 KM a la redonda, sin un puesto de control.
Estos puestos están hechos, en teoría, para proteger a los numerosos asentamientos judíos, a sus carreteras de uso exclusivo.
Sin embargo, su efecto es nefasto para la ciudadanía palestina.
No sólo porque la distancia entre pueblos y ciudades de Cisjordania se hace más larga, sino porque les convierte en ciudades –islas incomunicadas entre sí.
El resultado de esta política es que no puede haber un mercado palestino común, no puede haber industria, no puede haber agricultura y, por consiguiente, no puede haber una economía palestina estable.
La situación, así, es inmejorable para los productos israelíes más baratos, subvencionados y sin problemas de control. La pobre población palestina está atrapada.
Son sus propios enemigos los que les venden agua, electricidad , materia prima, gasolina, la leche y hasta los pañales de los niños.
Así que , cuando alguien no puede más, cuando alguien protesta y desea resistir los sionistas se enfadan, les cortan el grifo a los palestinos, les obligan a matarse entre ellos, a sufrir, a llorar bien fuerte. A ver, si asi viene alguien a rescatarles.

No sé, a mi no se me ocurre ninguna situación similar a la que viven los palestinos.
La más cercana es la de los campos de concentración nazis.
Los territorios palestinos, en mi opinión, también son campos de concentración más grandes y , además, rentables para sus creadores.




Si quiere dar de BAJA su dirección envíe un mensaje con la palabra baja
No enviamos archivos SIN PREVIO AVISO.
El Muro de Sharon, ese rotundo desastre, ofrece una rara oportunidad para observar la verdadera naturaleza del Estado judío, y para llamar a desmantelarlo. ¡No sólo el Muro, tontito! El Estado judío.(Israel Shamir-escritor, periodista y traductor israelí)
Mientras luchan por separado, son vencidos juntos.(Tácito)

filmografia de rosol crow

American gangster (2007) actor
Un buen año (2006) actor
Cinderella Man, El hombre que no se dejó tumbar (2005) actor
Master and commander: Al otro lado del mundo (2003) actor
Una mente maravillosa (2002) actor
Gladiador (2000) actor
Prueba de vida (2000) actor
Mystery, Alaska (1999) actor
El dilema (1999) actor
Breaking Up (1997) actor
L.A. Confidential (1997) actor
Huida desesperada (1997) actor
La fuerza de la sangre (1996) actor
Hechizo en la ruta Maya (1995) actor
Virtuosity (1995) actor
Rápida y mortal (1995) actor
Tensa espera (1992) actor
Spotswood (1991) actor
El paso a nivel actor
Nosotros dos actor

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la familia

La familia

La paz y la guerra empiezan en el hogar. Si de verdad queremos que haya paz en el mundo, empecemos por amarnos unos a otros en el seno de nuestras propias familias. Si queremos sembrar alegría en derredor nuestro precisamos que toda familia viva feliz.
(Madre Teresa de Calcuta.)

chaplin

SE PREPARA UN MUSEO EN SUIZA, EN HONOR A CHAPLIN

Ayer se cumplieron 30 años del fallecimiento de uno de los más grandes genios del cine: Charles Chaplin. En Suiza, donde vivió durante años, están preparando el museo Chaplin, en la que fuera su casa suiza.Charles Spencer Chaplin Jr. nació en Londres, Inglaterra, el 16 de abril de 1889 y murió en Corsier-sur-Vevey, Suiza, el 25 de diciembre de 1977. Fue actor, director, escritor, productor y compositor.



GINEBRA (AFP). La creación de un museo dedicado a Charles Chaplin está más cerca desde que el jueves se firmó la venta de la que fue la casa suiza donde el popular cómico pasó los últimos 25 años de su vida.

El caserío de Ban fue vendido por la Fundación del museo Charlie Chaplin a unos inversores luxemburgueses por 21 millones de euros.

Esta venta permitirá la transformación de la residencia de campo en un lugar de exposición dedicado al actor, según informó a la AFP uno de los promotores del proyecto, Philippe Meylan.

La propiedad en la que Chaplin vivió desde 1953 a 1977 está ubicada en Corsier-sur-Vevey, una población cercana al lago Leman.

El proyecto prevé la construcción de una sala de cine para 200 espectadores, salas de exposición permanentes, un escenario exterior, una tienda y un restaurante.

EL GENIO TRAGICOMICO

Redacción Internacional (EFE, por Mateo Sancho Cardiel). “La vida es una tragedia si la ves de cerca, pero una comedia si la miras con distancia” , decía Charles Chaplin y, treinta años después de su fallecimiento, todavía no hay lejanía suficiente para explicar la dramática trayectoria vital de uno de los mayores genios del humor.
“Este es un momento muy emocionante para mí y las palabras parecen futiles, tan enclenques... Sólo puedo decir gracias por el honor de haber sido invitado aquí. Sois maravillosos, gente dulce” , expresó entre lágrimas Charles Chaplin cuando Hollywood le rindió homenaje en 1972 con un Óscar honorífico.

Ni un reproche dedicó Chaplin al mundo que le había vetado políticamente durante la Caza de Brujas.
Era su regreso después de veinte años de exilio en Europa, y sólo agradeció el reconocimiento y el afecto, aunque volvió a despreciar a la palabra, cuya llegada al cine nunca encajó con deportividad.

“Las palabras son escasas. Lo más grande que puedes decir con ellas es ‘elefante’”, ironizaba, y no recurrió a ella hasta 1935 en “Tiempos modernos” , aunque en ella todos hablaban menos él.
El pequeño Charles Spencer Chaplin había decidido ser cómico cuando, durante una enfermedad que le mantuvo en cama durante semanas, su madre le representaba las escenas que sucedían en la calle para entretenerle.

Procedente de una familia paupérrima, la infancia británica de Chaplin fue digna de los más desesperanzadores relatos de Dickens y retratada por él mismo de manera indirecta en la enternecedora y magistral película “ The kid” (1921).

Y es que lo que hizo a Chaplin maestro de la comedia fue, probablemente, su profundo conocimiento del drama, su emoción vivida de primera mano que quedó en una filmografía ilustrada por niños, por una ciega en “City lights ” (1931) y, desde luego, siempre por el desamparo de su inmortal vagabundo Charlot.

En 1912 se instaló en Estados Unidos, en 1918 fundó su propio estudio y su creciente popularidad –fue el primer actor en ser portada de la revista Time en 1925– le hizo el mayor icono del cine mudo.


DETRACTORES

Pero su genio atormentado y su compleja personalidad pronto encontraron detractores: Los británicos, por considerarle traidor, y la crítica, sobre todo años más tarde, por eclipsar a otros fenómenos cómicos de la época como Harold Lloyd o Buster Keaton.
Bertrand Tavernier y Jean Pierre Coursudon escribieron en su enciclopedia crítica “50 años de cine norteamericano” que “el lacrimoso humanismo, el tono lloriqueante y a veces masoquista (de Chaplin) suelen aliarse a un simplismo de lo más irritante” , a lo que añadían su fama de intratable.
Billy Wilder, que siempre reconoció la influencia de Chaplin en su humor, escribiría: “Al crear a Chaplin, Dios estaba en muy buena forma. Necesitará uno o dos siglos para conseguir hacer otro genio de este calibre”.

La historia de Vasili Zaytsev (film Enemigo a las puertas )

La historia de Vasili Zaytsev (film Enemigo a las puertas )
Vasili Grigorievic Zaitsev ; Yelino, Imperio Ruso, 23 de marzo de 1915 - Kiev, Ucrania, 15 de diciembre de 1991), militar soviético..jpg]
Natural de Siberia, desde muy niño estuvo relacionado con las armas: en primer lugar, con el arco y, más tarde, con armas de fuego, de las cuales la primera de ellas fue un obsequio de su abuelo cuando sólo tenía 12 años de edad. Estudió en la escuela técnica de Magni-togorsk, y sirvió como tenedor de libros en la Escuadra Soviética del Lejano Oriente.
Cuando la Segunda Guerra Mundial estalló, Vasili tenía 26 años y ya era un excelente tirador. Además, estaba alistado en la Marina de su país.
Durante la Batalla de Stalingrado, los alemanes sufrieron varias bajas a manos de los francotiradores rusos, que se habían convertido en una verdadera molestia. Las víctimas, por lo general, eran oficiales de observación, telegrafistas, encargados de las cocinas y, posteriormente, niños rusos que eran utilizados por los alemanes para aprovisionarse de agua.
El 21 de octubre de 1942, fue anotado como francotirador en Stalingrado.
Mito y Realidad

Vasili no sólo era un excelente tirador, sino también un maestro del camuflaje, el sigilo y la paciencia. Se mimetizaba de tal manera con su entorno que difícilmente sus víctimas podían dar con su posición o bien no contaban con el tiempo de vida suficiente para darse cuenta de dónde estaba.
Pronto los periódicos se hicieron eco de la hazaña de este hombre y comenzaron a publicar las historias que de él se contaban, aumentando así el orgullo de las gentes por este compatriota. Entre tanto, Vasili no sólo trataba de hacer honor a tal fama, sino que también adiestraba a otros compatriotas en el arte del disparo de precisión, entre ellos a Tania Chernova, una excelente tiradora que también fue su amante.
La mayoría de sus alumnos hicieron honor a sus enseñanzas. Víctor Medvedev y Anatoli Chejov hicieron que los alemanes temieran las horas de plena luz, pues asomar la cabeza significaba perder la vida. Ellos y Tania, sus mejores alumnos, habían quitado la vida a más de setenta soldados alemanes. Otras fuentes afirman que los 28 francotiradores entrenados por él se cobraron la vida de más de 3.000 soldados enemigos. También se dice que la hazaña de Zaitsev no fue la única y que un desconocido soldado, identificado solamente como Zikan, había matado ya 224 soldados alemanes hacia el 20 de noviembre de 1942.
Cuando Zaitsev tuvo en su haber más de cien muertes, fue condecorado con la Orden de Lenin, aunque esto no le impidió seguir su impiadosa tarea.
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La Orden de Lenin, llamada así por el líder de la Revolución Rusa, fue la segunda condecoración nacional en orden de importancia de la Unión Soviética. La Orden era otorgada:

A los civiles, por servicios destacados al Estado;
A los miembros de las fuerzas armadas, por servicio ejemplar;
A los promotores de la amistad y la cooperación entre los pueblos y el fortalecimiento de la paz
Por otros servicios meritorios al Estado y a la sociedad soviética.
Los premiados como Héroe de la Unión Soviética o Héroe del Trabajo Socialista recibían simultáneamente la Orden, la cual era concedida por el Presidium del Soviet Supremo. Esta fue otorgada también a ciudades, compañías, fábricas, regiones, unidades militares y navíos. Fue establecida por el Comité Central el 6 de abril de 1930.

En esos días, y según el testimonio de un prisionero alemán, llegó al frente, un oficial alemán de apellido König. Dice este testimonio, que se enteró de que la verdadera misión de König era matar a Záitsev, y acabar así con el mito para socavar la confianza del pueblo ruso.
Durante varios días, ambos oponentes se movieron con sigilo con el fin de estudiar el terreno y tratar de encontrar al otro, hasta que König hizo su primer movimiento, asesinando a dos francotiradores rusos con sendos disparos en cercanías de una fábrica. Por lo que Vasili decidió hacerle frente. El lugar elegido: la fábrica Octubre Rojo al pie de la colina Mamaiev. Al sitio fue acompañado por su amigo y colega Nikolai Kulikov.
Allí se encontraba el alemán, quien también se mantuvo oculto. Así estuvieron tres días con sus noches, esperando ambos con admirable paciencia que el otro cometiera un error y delatara su posición. Al cuarto día, Vasili y Nikolai creyeron saber dónde estaba y urdieron un plan para descubrirlo. Nikolai asomó un casco, el alemán disparó y éste se arrojó al suelo gritando de dolor. König mordió el anzuelo y se asomó para contemplar a su víctima, hecho que aprovechó Vasili para asentarle un disparo en la cabeza que terminó con su vida.

Esta historia del enfrentamiento entre Zaitsev y König no está del todo evidenciada ni documentada en ninguno de los bandos enfrentados.

De acuerdo con el libro Stalingrado de Anthony Beevor, el nombre Mayor König no es más que un nombre ficticio creado por los medios. Su nombre real sería Mayor Heinz Thorvald, jefe de una escuela de francotiradores del ejército alemán. La mira telescópica del rifle de Thorvald, de la cual se dice que es el más preciado trofeo de Zaitsev, es exhibida actualmente en el Museo de las Fuerzas Armadas en Moscú. Sin embargo, la historia completa permanece esencialmente sin ser confirmada. No hay absolutamente ninguna mención de ello en informes militares soviéticos, incluyendo los de Alexander Scherbakov, aun cuando casi todo acto de francotiradores fue reportado con veracidad.
Por esos días, se convirtió en héroe nacional. Cuando la Batalla de Stalingrado finalizó, había liquidado a 242 alemanes, entre ellos muchos oficiales de alto rango, aunque algunos historiadores sostienen que solo fueron 149 oficialmente confirmados.

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El célebre francotirador ruso Vasili Zaitzev (alejado a la derecha), observa cómo el general Vasili Chuikov examina su mortífera arma. En el centro, el comisario Kuzmá Gurov.

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No parece haber ninguna foto de la amante de vasily Tania chernova, en esta foto vemos a vasily con dos francotiradores de su escuela

Zaitsev prestó servicio hasta enero de 1943, cuando sufrió heridas en sus ojos. El profesor Filatov restauró su visión, regresando más tarde al frente para terminar la guerra posteriormente en el río Dniester con el grado de Capitán.

Finalizada la guerra, se casó y se estableció en Kiev como director de una fábrica de ingeniería. Ademas paso a ser uno de los mayores heroes rusos de toda su historia.


Repercusión en la cultura popular
La historia de Zaytsev quedó plasmada en el film Enemigo a las puertas
Una versión alternativa a la cinematográfica se puede encontrar en el libro War of the Rats
Hay un bloque de apartamentos llamado Edificio Zaitsev en los niveles del videojuego Hitman 2 ubicados en San Petersburgo. El jugador puede ubicarse en el edificio Zaitsev Building como francotirador, para apuntar a sus objetivos en el edificio de enfrente.
En el videojuego Call Of Duty 2, el personaje que controlas en la campaña rusa en Stalingrado se denomina "Vasili", pronunciado de la misma manera. En ese contexto, el personaje puede elegir, entre otras el rifle de francotirador Mosin-Nagan, que usaba el Vasili original. Sin embargo, en la pantalla que muestra el proceso de carga del juego, el personaje es denominado como Vasili Ivanovich, y no como el original Vasili Záitsev.
En el videojuego Call Of Duty, hay un personaje en la campaña rusa cuyo apellido es Zaitsev.

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El Mosin-Nagant es un fusil militar de cerrojo, de cinco balas, que ha sido usado por las fuerzas armadas de la Rusia imperial y más tarde, por los ejércitos de la Unión Soviética, y varias naciones del Bloque del Este. También conocido como rifle de tres líneas , fue el primero que uso el cartucho calibre .30 7.62 x 54 R. Estuvo en servicio en varios modelos desde 1891 hasta los años 1960, cuando fue finalmente reemplazado en su función primaria como rifle de francotirador por el rifle SVD - Snayperskaya Vintovka Dragunova – rifle de francotirador Dragunov), aunque ha sido usado en conflictos como los de Vietnam, Corea y Afganistán..jpg]

Mosin-Nagant
Tipo Fusil
Nación(es) de origen Rusia Unión Soviética
Época Finales del s. XIX hasta mediados del s.XX
Historia Fecha de diseño 1891
Periodo de producción 1892–1949
Periodo de servicio 1892–1975
Operadores Rusia Unión Soviética Otros
Servicio en guerra Guerra Ruso-japonesa
Primera Guerra Mundial
Guerra Civil Rusa
Segunda Guerra Mundial
Guerra de Vietnam
Variantes Número construido 37,2 millonesaprox.

Especificacion

Tipo Fusil de cerrojo
Calibre 7,62 mm
Longitud del cañón 510 mm 803 mm
Munición 7,62 x 54 R
Cargador 5 balas
Sistema de disparo Cerrojo manual
Longitud 1020 mm 1318 mm
Peso 3,45 kg 4,06 kg
Cadencia
Velocidad de la bala 770–785 m/s
http://www.taringa.net/posts/imagenes/877812/La-historia-de-Vasili--Zaytsev-(film-Enemigo-a-las-puertas-).html

nazismo

En esta entrevista, Hermann Heidegger, el hijo del filósofo alemán, habla de los conflictos religiosos, los errores políticos y los amores de su padre. Además, niega que, durante una de las crisis del pensador, este hubiera intentado matarse.




En diversas ocasiones, Hermann, el hijo de Martin Heidegger, ha recordado la sentencia de su padre, de acuerdo con la cual la gente debería atenerse a su pensamiento y no a su vida privada. Sin embargo, la vida de Heidegger es cuestionada desde diversos ámbitos. En este contexto, es pertinente un diálogo con alguien que convivió con el filósofo.


Ahora bien, en 2005, Gertrud Heidegger, sobrina de Hermann, editó y publicó las cartas de Martin Heidegger a Elfride, su esposa y madre de su hijo. El libro se titula Mein liebes Seelchen! Briefe Martin Heideggers an seine Frau Elfride 1915-1970 . El contenido de las cartas trajo a la luz novedades de la vida del filósofo. Entre ellas, el hecho de que Hannah Arendt fue una de tantas relaciones amorosas que Heidegger sostuvo.


Asimismo, en el epílogo al libro de Gertrud Heidegger, Hermann confiesa que no es hijo biológico del filósofo. Se refiere a ello de la siguiente forma: "Como hijo legítimo de Martin y Elfride Heidegger, nacido en 1920, supe con apenas catorce años, a través de mi madre, que mi padre biológico era un amigo de juventud de mi madre y a la vez mi padrino, el doctor en medicina Friedel Caesar, que murió en 1946. Mi madre me hizo prometer en aquel entonces que no hablaría con nadie al respecto, mientras ella viviera, excepto con mi futura esposa. Yo cumplí mi promesa".



-¿Qué posición tiene usted respecto a esta publicación?


-Después de una larga confrontación con mi sobrina, llegamos al acuerdo de que yo tendría acceso a las pruebas de impresión. Cuando me hizo llegar el primer tercio que contenía una selección de cartas, que llegaban hasta el año 1920, me sorprendió ver que Gertrud había añadido comentarios entre las cartas. Por ejemplo, había uno que decía lo siguiente: "El matrimonio entre Elfride y Martin estaba en crisis". Pero esto no se deduce de la carta inmediatamente anterior, en la que M. Heidegger hace mención explícita del amigo de juventud de mi madre, el médico Friedel Caesar, de la siguiente manera: "Que Friedel te ama, eso ya lo sabía yo desde hace mucho tiempo". Gracias a los trabajos de corrección de las mismas cartas que yo ya había llevado a cabo entre los años 2000 y 2003, tenía conocimiento de una carta posterior, de 1956, en donde mi padre, Martin Heidegger, justifica sus relaciones extramaritales al escribir: "En aquella época acepté cuando me contaste lo de Hermann". Sólo a partir de esta última carta podría interpretarse si hay o no tal "crisis" que mi sobrina supone. Para evitar especulaciones acerca de lo ocurrido, le pedí a Gertrud que por lo menos escribiera una nota en donde indicara claramente que "Hermann Heidegger es el hijo biológico de este amigo juvenil de Elfride, Friedel Caesar". Eso se deduce de estas cartas y me lo dijo mi madre cuando yo tenía catorce años.



-Pero en el libro no hay tal nota.

-No. Cuando yo lo propuse, mi sobrina no aceptó; sin embargo, posteriormente sugirió que yo escribiera un epílogo al libro. Después de consultarlo con mi esposa, mis hijos y con familiares de las amantes de mi padre, consideré que lo mejor era hacer el epílogo y dejar que apareciera un libro que no tenía mi consentimiento. Finalmente, así es la vida. Con este libro salieron a la luz relaciones amorosas de M. Heidegger que hasta el momento no eran públicas. Sin embargo, el sensacionalismo editorial del otoño de 2005 ya ha pasado. Mientras tanto los investigadores serios continúan ocupándose del pensamiento del filósofo Martin Heidegger.


-En los albores del siglo XXI se puede valorar con mayor precisión el papel que ha jugado M. Heidegger en la historia de la filosofía. Al ver la extensión de su Obra completa [Gesamtausgabe], que abarcará 102 volúmenes, uno se pregunta si Heidegger tenía tiempo para su familia o para amigos. ¿Cómo conciliaba su padre el trabajo con la vida en familia?

-De ninguna forma puedo quejarme de Martin Heidegger como padre. Para mí siempre fue realmente un padre y yo tuve con él una relación de confianza extremadamente buena. En mi niñez la vida fue así: él trabajaba tremendamente y mi madre se ocupaba de que hubiera tranquilidad y silencio en la casa, por eso no podíamos invitar a otros niños a la casa ni gritar en el jardín, para no distraerlo de su trabajo. En la secundaria tuve algunas dificultades con latín y griego. Después de la cena, subía a su estudio y mi padre me aclaraba algunas cosas de griego y latín que mis maestros no hacían tan bien; de cualquier forma, cuando él me ayudaba, yo finalmente entendía. También se interesaba por lo que hacíamos, por nuestras excursiones con los niños exploradores y posteriormente por nuestra actividad en las "juventudes del Führer ". Además era muy deportista, de modo que íbamos juntos a esquiar o a remar. Esos son realmente hermosos recuerdos de los momentos que pasé con mi padre.



-Desde hace décadas, tanto la vida de Martin Heidegger como su filosofía han sido relacionadas con la religión en diversos sentidos. ¿Qué diría usted de la actitud de Heidegger respecto de la religión? ¿Era él un hombre religioso?

-Sí, ciertamente era un hombre religioso, en primer lugar, por su origen y formación. Luego, evidentemente fue influido por la religión durante su juventud y su época de estudiante universitario. Pero el rompimiento ocurrió relativamente pronto, cuando tomó su propio camino de pensamiento. La dificultad en aquel momento consistía en que no podía dar esto a conocer, pues de lo contrario hubiese perdido las becas y los apoyos de la Iglesia Católica, y también hubiese decepcionado a sus padres, que eran muy piadosos. Ya el hecho de haber contraído matrimonio con una mujer evangélica había sido una catástrofe para los padres. En la boda católica, en la catedral de Friburgo, no estaban presentes más que la pareja y los testigos. No asistieron los padres de los novios. Cinco días después contrajeron matrimonio evangélico en Wiesbaden.



-¿Y cómo percibió usted la relación de su padre con la Iglesia Católica?

-La pareja decidió bautizar a los niños en la Iglesia Evangélica y por ello mi padre fue excomulgado de la Iglesia Católica, pero siguió pagando sus impuestos eclesiásticos hasta su muerte. Cuando él estaba en Messkirch de visita en casa de sus parientes, asistía a la iglesia; sabía que para ellos eso era importante y no quería desilusionarlos. Abiertamente, nunca habló mal de la Iglesia Católica, sino que se separó de ella introspectivamente. Pero el arzobispo Gröber, a quien siempre respetó, siguió siendo su amigo paternal. También aquí, en la universidad, tuvo estrechas relaciones amistosas con teólogos; él siempre dialogaba con ellos, porque entre los teólogos católicos había quien tenía la disposición de aprovechar la riqueza del pensar de Heidegger.


Intento de suicidio

Continúa Hermann Heidegger: "En las biografías y conversaciones publicadas se habla de diversas crisis de Martin Heidegger. Como detonantes son nombrados especialmente la ruptura con la teología, la discusión sobre Nietzsche y la prohibición docente. La interpretación llega a tal grado, que se afirma que Heidegger pensó en el suicidio. Como ejemplo de tal interpretación, hay un texto que Otto Pöggeler publicó en 2002: «Desde 1937-38 Heidegger vio más detalladamente que Nietzsche mismo no había experimentado la profundidad del movimiento del nihilismo. Esa no fue una tesis para la discusión en una filosofía académica, sino un ajuste de cuentas con los propios caminos errados, tanto religiosos como políticos. De ese modo, Heidegger cayó en una crisis (como una vez al dejar el estudio de la teología o más tarde en el proceso de desnazificación ), en la cual cayó enfermo en casa, incluso buscó la muerte».

"Cuando leí eso, inmediatamente le dije: «Señor Pöggeler, por favor deje de decir esas cosas, eso no es verdad». Pero en la celebración del septuagésimo aniversario del cardenal Lehman, en Maguncia (2006), Pöggeler dio una conferencia y nuevamente repitió la tesis de que Martin Heidegger, a finales de los años treinta, expresó su deseo de quitarse la vida".

"En la sesión de preguntas me levanté y aseguré que eso era falso. En aquellos años estaba yo por concluir el bachillerato; es decir, vivía todavía en la casa de mis padres. Por entonces, lamentablemente debo decirlo, mi padre tenía relaciones amorosas con mujeres que no eran mi madre, pero ninguna idea de suicidio. Lo que es cierto es que en la discusión sobre Nietzsche mi padre llevó a cabo un trabajo intelectual muy duro, que le exigió mucho esfuerzo y le trajo nuevamente problemas cardíacos a finales de los años treinta. Eso es cierto, pero de suicidio ni hablar, todo, menos eso".



-Frecuentemente se menciona también una crisis de Heidegger a lo largo del proceso de "desnazificación" en 1946. ¿Qué ocurrió en realidad?

-De lo que no se habla, y ahora lo veo claramente, es de que también en esos momentos las amantes jugaron un papel importante en la vida de M. Heidegger. Y el matrimonio con Elfride nuevamente estaba en crisis. En aquella época, mi madre habló con él de manera muy clara, para que él diera por terminada una relación. ...se fue el detonante del colapso, como unos lo llaman, o altercado, como lo llaman otros.



-¿Qué tanto sabía usted de las relaciones de su padre?

-Yo conocí a algunas de las mujeres. Mi padre siempre me dijo: "La gente debe dedicarse a mi pensamiento, la vida privada no tiene nada que hacer en lo público". Eso me lo dijo y yo me mantuve en ello. Por supuesto que percibí con tribulación y preocupación por mi madre lo que ocurría; de algunas cosas me he enterado recientemente. Por ejemplo, un día tocó el timbre una mujer y me dijo: "El tema Heidegger para mí ya está cerrado. Aquí tiene las cartas". Yo no sabía quién era esa mujer, pero recibí una gran cantidad de cartas de mi padre dirigidas a ella. Las envié al archivo Marbach y están embargadas hasta el año 2046. Creo que en grandes personajes como Goethe, Picasso, Wagner, Benn, Mann siempre hay tales cosas, quizás eso es algo que pertenece simplemente a la vida, o precisamente en esos casos quizás sea un complemento o impulso necesario. Y ya que conocí personalmente a un gran número de aquellas mujeres, debo decir que todas ellas eran mujeres extraordinarias, tanto en el sentido intelectual como en el sentido del atractivo físico.



-¿Qué puede decir usted respecto de la relación de su padre con el nacionalsocialismo?

-Al respecto puedo decir algo con gusto. El 29 de julio de 1932, cuando Hitler estuvo en Friburgo, en una actividad proselitista en el estadio Mösle, asistió mi madre con sus dos hijos. Ahí vi por primera vez a Hitler. Mi padre no asistió. Dos días después, él votó por el partido de los vinicultores de Württenberg. Seguramente, por influencia de mi madre, votó por los nacionalsocialistas en noviembre de 1932 y en 1933. ...l no ingresó en el partido, como siempre se cree, el 1° de mayo, sino el 3 de mayo. La fecha de entrada fue retrasada porque el partido había obstaculizado el ingreso. Se afilió por petición y exigencia de quien era alcalde en esa época, el doctor Kerber, que también era coordinador regional. Mi padre hizo eso con la convicción de que podría manejar la universidad de manera más sencilla si tenía el apoyo del partido. Eso fue un error, es el error que uno con justicia le reprocha. Ya como rector en funciones, no sólo como rector designado, tuvo que nombrar a los decanos. Así, el 1° de octubre de 1933, nombró a algunos que no eran nacionalsocialistas, como el decano de la Facultad de Medicina, el socialdemócrata Von Möllendorff, quien un semestre atrás había sido obligado por los nazis a renunciar a la rectoría. Este hecho muestra claramente que Martin Heidegger no trabajaba junto con los nazis, sino que, al contrario, estaba muy distante de ellos. Cuando a finales de febrero de 1934 fue llamado a Karlsruhe y se le exigió la dimisión de los decanos Eric Wolf y Von Möllendorff, no queridos por los nazis, él se negó, y como protesta renunció a la rectoría. El error político de mi padre en la primavera de 1933 es indiscutible. Pero la aceptación de que se había equivocado está registrada en uno de los "cuadernos negros", con fecha de abril de 1934.



-Es sabido que usted convenció a su padre de que aprobara una edición integral de sus obras y que él lo nombró en su testamento responsable de la publicación. En este sentido, ¿podría indicarnos cuándo concluirá la edición?

-Espero llegar a ver ese final. Pero para ello debo vivir todavía algunos años. Si logro llegar a la edad de H. G. Gadamer o de E. Jünger quizá tenga oportunidad. El avance en la edición depende un poco de cómo trabajen los editores que se ocupan de la preparación de los volúmenes. Actualmente, hay quince volúmenes en preparación y quince todavía serán asignados. Depende pues del ritmo del editor. Por ejemplo, hay un profesor que preparó muy bien un volumen en dos años y en otro volumen trabaja desde hace diecinueve años y no lo puede concluir. También mi padre encargó que el concentrado de su filosofía, que él escribió en los así llamados "cuadernos negros", se publique al final de la edición integral. Estos cuadernos no serán tan difíciles de publicar como lo han sido algunas de sus lecciones y manuscritos.

pasaporte a magonia

Extraño caso ocurrido en la provincia argentina de Córdoba (región de
Quilino) (20 de Agosto de 1957) Recopilado por Jacques Vallee en su
libro Pasaporte a Magonia (Plaza & Janes, 1976)

"Un miembro de la Aviación argentina se hallaba en una tienda de
campaña cuando oyó un extraño zumbido muy agudo y fuerte. Salió
corriendo y vio un disco que descendía lentamente, provocando un gran
revoloteo entre las hierbas y las plantas. Asustado, trató de
desenfundar su revólver, pero a causa de alguna influencia del disco,
según creyó, no pudo sacar el arma, que parecía "pegada a su funda".
Entonces una vos procedente del disco le dijo en español, que no
tuviera miedo, pues las naves interplanetarias ya tenían una base en
la vecina región de Salta, y pronto vendrían para mostrarse a todos
los terrestres y advertir a los pueblos de la Tierra de los grandes
peligros que encerraba el mal empleo de la energía atómica (Humanoides
138".

Se debe señalar que la provincia de Salta, en el norte argentino,
registra muchos avistamientos de ovnis. Según reportes de los
lugareños muchos de estos objetos fueron vistos introduciéndose en
las montañas, y desapareciendo en su interior. Cualquier paralelismo
con el caso citado por Valle, no deja de ser sugestivo.

la pipa de la paz

El entusiasmo con que los países europeos partieron a la guerra en agosto de 1914 se esfumó para diciembre de ese mismo año después de un millón de muertos. Y para Navidad, el desencanto se hizo sentir de un modo único en la historia bélica: una oleada de paz que comenzó con un villancico recorrió todo el frente, llevó a los soldados de ambos bandos a sellar una tregua contra la voluntad de sus superiores, trepar de las trincheras y encontrarse desarmados en esa tierra de nadie sembrada de cadáveres. Ahí, durante dos días y a lo largo de cientos de kilómetros, miles de alemanes y británicos intercambiaron regalos, tomaron champagne, cantaron villancicos, armaron arbolitos, se cortaron el pelo, jugaron al fútbol, cavaron tumbas, rezaron juntos y enterraron a sus muertos. La decisión de los generales terminó con esa paz espontánea largamente ignorada por los historiadores y cuya impronta más indeleble sobre la faz de la Tierra es haber hecho mundialmente conocida la canción “Noche de paz, noche de amor”. En el flamante La pequeña paz en la Gran Guerra, del que Radar traduce algunos fragmentos, el alemán Michael Jürgs reconstruye esos pocos días de paz durante la Primera Guerra Mundial a los que conspicuamente se opuso un ignoto cabo llamado Adolf Hitler.

Por Michael Jürgs


Al principio es uno solo el que canta “Noche de paz, noche de amor”. La melodía del nacimiento de Cristo suena baja: perdida, se mece en el paisaje muerto de Flandes. Pero luego el canto comienza a encenderse como una ola sobre el campo, y “rifle contra rifle, desde la línea larga y oscura de las trincheras suena el todo duerme en derredor”. De este lado del campo, a cien metros de distancia, las posiciones de los británicos permanecen en silencio.


Los soldados alemanes están de buen humor, canción a canción se alza un concierto de “miles de gargantas de hombres a derecha e izquierda”, hasta que se quedan sin aliento. Cuando se apaga el último tono, los de allá esperan un minuto y empiezan a aplaudir y a gritar “Good, old Fritz”, o “More, more”. Los alabados Fritzes contestan con “Merry Christmas” y “We not shoot, you not shoot”. “Nosotros no disparar, ustedes no disparar”. Y lo dicen en serio. Ponen velas sobre la punta de sus bayonetas, que sobresalen casi un metro por encima de las trincheras, y las encienden. Parecía la iluminación de un teatro, le escribirá un soldado inglés a sus padres. Con el escenario así iluminado, acaba de realizarse el ensayo general de la obra que se desarrollará en la frontera oeste durante los días siguientes. Acá y allá y en todas partes, desde el mar del norte hasta la frontera suiza.El Intendente celestial produjo para Flandes las mejores condiciones metereológicas. Al caer la noche de este 24 de diciembre de 1914 –y la oscuridad ya llegaba a las cuatro y media de la tarde– el viento cambió de dirección. Un cielo estrellado “nos saludaba desde la casa del Todopoderoso” y la suave luz de la luna llena “prestaba al bello y amplio paisaje a lo Rembrandt de Flandes una impresión de agradable paz”. Gloria a Dios en las alturas, paz para los hombres en la tierra, anuncia el Evangelio para este día. Pero ante la evidente ausencia de una autoridad divina en la tierra, espontáneamente alemanes e ingleses (y, con mayor cautela, franceses y belgas) deciden no dispararse entre ellos. Nunca antes en la historia de una guerra surgió una paz así, de abajo. Nunca más volvió a repetirse. En 1914 no hubo en la frontera uno o dos casos de paz, en realidad hubo un espontáneo movimiento pacifista a lo largo de cientos de kilómetros y miles participaron de él. Esta gran historia de Navidad está formada por muchas pequeñas historias. Miles de cartas la describen detalladamente. Hay que contarlas todas. Sólo así ocurre el milagro.


Fotos del encuentro entre ingleses y alemanes en la No Man´s Land tomadas por el soldado anglosajón Turner (abajo, en el centro, con anteojos). No Man´s Land, tierra de nadie: entre las trincheras yacen durante meses los cuerpos insepultos de los soldados caÍdos. antes de festejar la navidad de 1914, sus compañeros acordaron enterrarlos.


Piezas de un rompeguerras


La paz de los de abajo empezó algunos días antes con medidas pacifistas. Por ejemplo en Armentières, detrás de la frontera belga. Los alemanes de origen sajón, en lugar de tirar granadas de mano, tiraron tortas de chocolate. Adentro, había un papel escondido. Los alemanes preguntan si no es posible declarar una tregua para esa noche entre las 19.30 y las 20.30. Su capitán cumple años y quisieran dedicarle una serenata. Los ingleses accedieron. Es más: se pararon al lado de sus trincheras, escucharon la música y hasta aplaudieron. Para que nada saliera mal, después de una hora los alemanes dispararon un par de veces al aire para anunciar el fin de la fiesta. Esto muestra que se toleraban treguas espontáneas. Una guerra en la que los soldados están durante meses a la distancia de un grito los unos de los otros tiene sus propias leyes, y crea su propia cercanía.


El soldado voluntario Goldschmidt, que hablaba perfectamente inglés, descubre tras interrogar a un prisionero que un pariente suyo se encuentra en la trinchera de enfrente. Su cuñado, que vivía en Londres, era jefe de una compañía inglesa. Por eso es que los dos se entendieron enseguida en esa Nochebuena. Desde ahora no se dispara más, y cuando los alemanes arman su acostumbrado arbolito y cantan, los del otro lado “la pasan bomba y nos desean feliz Navidad”. Los alemanes les tiran regalos a los ingleses y reciben a cambio galletas y corned beef, los otros quieren principalmente queso, pan negro y bizcochos.


El artillero de la brigada London Rifle piensa que los de allá se volvieron locos. Además de velas, los alemanes encendieron lámparas de petróleo iluminándose a sí mismos, algo que en circunstancias normales equivaldría a un suicidio. Un hombre de su propia compañía también parece haberse vuelto loco: “Uno de los dementes de nuestro regimiento salió de la trinchera y empezó a caminar hacia las líneas alemanas”. Ese loco se llama Turner y se encuentra con un alemán en el medio de esa extensión de tierra entre ambas líneas de trincheras que pasó a la Historia con el nombre de No Man’s Land (NML, Tierra de nadie). Turner es chicato. Pero esta noche no importa, la luna está lo suficientemente clara y alcanza para reconocer las sombras. ¿No tiene miedo de que le disparen? Puede ser. Nunca lo sabremos. En todo caso, se sabe que Turner sobrevivió a su excursión. Porque al día siguiente hizo historia: el Día de Navidad se llevó su cámara de bolsillo a la NML y fotografió a dos alemanes junto a dos de sus camaradas.


Atrás, en algún lugar, un par de ingleses cantan el himno nacional de su país. Los sajones del otro lado los aplauden. Luego piden una canción, y los otros acceden al pedido. Un poco más arriba, un mensajero alemán lleva un árbol de Navidad hasta la frontera enemiga. Al tomarlo, los ingleses encuentran un papel proponiendo una tregua navideña. Se encuentran a medio camino para ultimar los detalles.


En Pervize, entre Nieuwpoort y Diksmuide, las tropas alemanas levantaron un cartón por encima de su trinchera: instaban a los belgas a olvidar la guerra por al menos una hora. Una sola hora de paz. Después, cada cual podría volver a su posición. El teniente Naviau, jefe de la división, no lo piensa mucho y acepta. Más tarde perdería por ello un ascenso a oficial.


“Festejamos Navidad juntos como hermanos. Los alemanes nos trajeron regalos, nosotros no teníamos nada. Ellos incluso ofrecieron vino.” Después empieza de nuevo, más bien sin ganas, el tiroteo cotidiano de un lado al otro.


Los alemanes ofrecieron una tregua. Pero la cosa no quedó en los acostumbrados intercambios de galletas por pan, pudding por tabaco. ¿Gustarían los Gentlemen tal vez un poco de cerveza? El depósito de la cervecería estaba lleno y no, no tenían por qué preocuparse, no es que los quisieran emborrachar, se trataba de una cerveza muy liviana. Los ingleses dudaron, pero no mucho. Venga esa cerveza.


Sin esperar respuesta, pues a último minuto podría haber venido la orden de quedarse en las trincheras, los soldados trepan al alba de sus trincheras. Al principio son cientos, pronto serán miles. Se encuentran en campos sembrados de muertos, llenos de pozos y cráteres, con enemigos a los que, dos días antes, les hubieran disparado de sólo verlos. La Tierra de nadie se convierte en Tierra de todos.


El entendimiento no es casi nunca un problema. Muchos soldados de infantería hablan inglés porque ya estuvieron alguna vez en Inglaterra. Los voluntarios aprendieron la lengua del enemigo en las escuelas de las que pasaron, sin escalas, a esta guerra que nadie creía posible.
Además de la calma conjunta antes de la próxima tormenta, además de la sensación de estar entre hombres que comparten un mismo destino, la paz de Navidad sirvió de forma bien práctica. En algunos lugares los enemigos llegaron a intercambiar herramientas, pues el día fue utilizado para reforzar las posiciones. También esto fue parte de la locura. Nunca en la historia de las guerras ocurrieron hermandades de este tipo. “Fue lo más hermoso de la guerra”, dijeron más tarde los testigos en los diarios ingleses. Aunque por orden de arriba la paz no duró mucho, el hecho de que haya tenido lugar es “la mejor y más conmovedora historia de Navidad de nuestro tiempo”, como dijo el historiador inglés Malcom Brownen en su libro Christmas Truce (1984), el primero que trató el milagro en la frontera occidental. Pero no fue sólo la Navidad de los de abajo. También los oficiales estaban hartos. Por eso hicieron la vista gorda o directamente participaron del armisticio que sus subordinados empezaron sin pedirles permiso.


Desobedecieron las órdenes de sus superiores, pero por las dudas escribieron en sus informes que sus hombres rechazaron virilmente cualquier intento de amistad. Eso podría explicar por qué algunos historiadores, basándose en esos documentos, ni tratan el tema, o sólo lo mencionan en una nota al pie. Sin embargo, la paz navideña de 1914 no fue una aparición aislada, sino un movimiento de masas. Eso se pudo ver después de la fiesta. Y se usaron todos los medios para presentarla como un asunto marginal, sin importancia.


El entusiasmo con que los pueblos europeos partieron como borrachos a la guerra en agosto de 1914 se esfumó para diciembre de ese mismo año después de un millón de muertos. Se ahogó en sangre. No es un milagro que ocurriera uno en Navidad. No es un milagro que los alemanes, en lugar de su himno de sacrificio “Deutschland, Deutschland über alles” cantaran la canción de la “Noche de paz, noche de amor”. Una hermosa melodía, un texto sentimental, por esa época sólo popular en Alemania y Austria. Pero como fue el himno de la paz navideña en Flandes se hizo famoso después de esa primera noche de tregua bélica.


Todas las voces todas


El estudiante Rickmer en una grabación que guarda el Imperial War Museum de Londres: “Tomamos una champaña en la NML, fumamos y conversamos. Fue un momento de hermandad en el sentimiento compartido de que debíamos parar esta guerra de una vez por todas. Los generales se enteraron después e hicieron todo lo posible para que algo así no volviera a ocurrir jamás”.


Anota un inglés: “Estaba lleno de gente. Intercambiaron regalos de sus respectivos países. Hablamos alemán e inglés y nos entendíamos sin palabras. Nos señalábamos mutuamente dónde estaban colocadas las minas. No teníamos con nosotros ni un cuchillo”.


Recuerda Carl Mühlegg, a sus 80 años: “Los soldados treparon de sus trincheras y se encontraron en la NML, soldados que no se hicieron nada y que no eran enemigos personales, que tenían padres, mujeres e hijos en casa y que ahora, en el milagro de Navidad, en el mito del nacimiento de Cristo, se hacían regalos mutuamente e intercambiaban apretones de manos”.
El general brigadier Edward Graf Gleichen: “Salieron de sus trincheras y caminaron alrededor con paquetes de cigarrillos, deseándose feliz Navidad. ¿Qué debían hacer nuestros hombres? ¿Disparar? No se puede disparar contra hombres desarmados”.


El cabo Adolf Hitler estaba en Wijtschate. Cuando la paz se presentó tan inesperadamente en Navidad, le dijo furioso a su camarada Heinrich Lugauer (batallón de reserva bávaro número 16) que el encuentro entre ingleses y alemanes en la NML debía ser duramente desaprobado. A Hitler le resultaba inadmisible que los soldados de ambos bandos se encontraran para darse la mano y cantar canciones de Navidad en lugar de disparar los unos contra los otros.Un soldado francés: “Queridos padres, no pueden creer las cosas que pasan acá en la guerra. Ni yo las hubiera creído de no haberlas visto con mi propios ojos. Anteayer se dieron la mano frente a nuestras trincheras alemanes y franceses. Increíble”.


“Si los soldados enemigos se hubieran entendido en la misma lengua y no sólo mediante cantos corales”, le escribe un joven fusilero a su madre, “quién sabe, quizá se hubieran puesto de acuerdo rápidamente por sobre las trincheras: guerra estúpida. Vayámonos a casa. Mientras podamos ir y no que nos lleven”.


Un oficial francés: “Hay que haber vivido esa noche para entenderla. Hay horas en las que uno puede olvidarse de que estamos acá para matar”. Un teniente mayor alemán: “Desde las fosas francesas, a unos cuarenta metros de distancia, aparece de pronto un quepi. Eh, camarade allemand, pas tirer, brout, brout, des cigarretes. Un mosquetero alemán salió enseguida de su fosa y gritó: Bonjour, Monsieur. Le tiró su pan negro y el francés sus cigarrillos”.


Hay que imaginarse, escribe el capitán alemán Josef Sewald, ¡al fin y al cabo estamos en guerra! En el primer día de Navidad había un peluquero que cortaba el pelo por un par de cigarrillos, no importa de dónde viniera el soldado, de un lado o del otro. Y más. Muchos enemigos se cortaban mutuamente el pelo. A lo largo de todo ese 25 de diciembre de 1914 se repitieron escenas igual de desopilantes y encuentros absurdos en la frontera occidental de Flandes.


Entre toda esa alegría era horrible pensar, escribe un soldado, que un día se puede estar en paz con los otros y que al otro hay que matarse mutuamente.


Escribe el capitán mayor sajón Johannes Niemman: “Después de los cantos toda la guerra pareció hundirse en una suerte de paz burguesa, por todos lados se daban la mano... ¿Es que de pronto había estallado la paz? Enseguida estuve parado en el medio del tumulto. ¿Qué se podía hacer?”. Niemman no puede hacer nada. Entonces toma parte en el festejo. Emil Curt Gumbrecht, de la quinta compañía del regimiento 104: “No suena un disparo en todo el día, y uno se pregunta si no es de esperar que pronto llegue la paz”.


“Fue un golpe, como si la guerra hubiera acabado de repente.”


“Los pájaros volvían de todas partes. Nunca vemos ninguno. A la tarde conté como cincuenta gorriones y les di de comer.”


La Navidad estuvo marcada por estas sensaciones


En tierra de nadie


Desde la oscuridad de la otra trinchera alguien grita que tiene algo importante que decir. “Hay treinta muertos de los suyos delante de nuestra trinchera. Quiero organizar su entierro para mañana. Estoy solo y desarmado.”


Ahora se puede ver al hombre que hablaba. Cientos de fusiles lo apuntan.


Entonces un inglés trepa de su trinchera y va hacia el alemán. Se encuentran a medio camino. Hablan entre ellos. Los francotiradores bajan sus armas. Al volver trae un paquete de diarios alemanes, porque él y algunos de sus colegas dominan el idioma del enemigo. Arreglaron para enterrar al otro día a los muertos que yacen hace semanas entre ambas trincheras. Como señal de buena voluntad, cuenta el británico a sus camaradas, los alemanes saldrán de sus trincheras a las nueve en punto de la mañana, armados nada más que con palas. Un par de kilómetros más allá hay más que un par de velas. Los soldados ingleses no creen en lo que ven: sobre las trincheras enemigas brillan los tradicionales arbolitos de Navidad, algunos adornados con linternas. Varios alemanes toman las linternas y avanzan por la NML; algunos francotiradores ingleses proponen apagárselas a los tiros. Uno empieza a disparar, pero después del primer tiro se escucha “en muy buen inglés” por qué no charlamos en lugar de disparar. Se encuentran en la NML. Es un grupo pequeño. Lo iluminan las linternas, por si a alguno se le ocurre hacer un falso movimiento. De vez en cuando se escuchan risas. Parecen entenderse. Se separan a la media hora, bajo los aplausos que se elevan desde ambas trincheras.


También ellos arreglaron enterrar a sus muertos al día siguiente. Su presencia les pesa en las almas. Como si los enfrentara diariamente con su futuro.El capellán sueco J. Esslemont Adams se acerca a las fosas alemanas y pide hablar con un oficial, al que le propone enterrar a los muertos. El otro acepta de inmediato y hasta le ofrece al escocés que dirija la ceremonia. Ellos no tienen ningún religioso, sólo un estudiante de teología. Adams pregunta si el estudiante conoce el Salmo 23, que es el que quiere recitar él. Por supuesto que lo conoce. Bueno, entonces tomamos ése. En nombre de Dios.


Primero se separan las pilas de muertos por naciones, los ingleses para el lado de los ingleses, los alemanes para el de los alemanes. Después, sin fijarse en las naciones, se reparten palas entre los soldados para abrir las tumbas. Anota el voluntario Eduard Tölke: “De repente ocurrió algo único en la NML: nuestra gente ayudaba al enemigo a enterrar a sus muertos”. Luego, a la derecha los ingleses y a la izquierda los alemanes, los hombres se colocan al costado de la gran tumba, oficiales y soldados mezclados, se sacan sus gorros y recitan el rezo del capellán Adams, primero en inglés, después en alemán. El estudiante de teología traduce para sus camaradas. Rezan todos juntos el Padrenuestro, cada uno en su idioma, y después de un minuto de silencio intercambian apretujones de manos y vuelven a cubrirse la cabeza.


El historiador norteamericano Stanlez Weintraub arriesgó una interpretación en su libro Silent Night: sólo con “la liberación de la NML de los muertos que yacían allí” se hizo lugar para que se pudiera dialogar. Recién después del entierro, sobre las tumbas, se pudieron superar los abismos. Sin los muertos no habría habido vida en Navidad. Interrogado acerca de si, además del credo en el nacimiento de Jesús, hubo otra fe religiosa como motivación para la paz navideña, el historiador menciona una pasión común: “El fútbol, que era la religión de la clase trabajadora”.
Juegos de guerra Para el día de Navidad, el suelo barroso está lo suficientemente seco como para jugar. Para muchos, la verdadera historia no es la de la tregua, la de la paz, sino la de un partido de fútbol. Entre los ingleses, el fútbol era la actividad predilecta cuando descansaban del frente en la retaguardia. No había rangos, se jugaba con pelotas de cuero, que para muchos soldados del Reino eran parte esencial del equipamiento de guerra. De arcos se usan un par de palos de madera, gorros o cascos. Las pelotas vienen del lado de los anglosajones. “Mandamos a uno con la bicicleta a nuestros puestos de reserva a buscar la pelota”, cuenta Harold Bryan de las Scottish Guards en una carta a sus padres. Sin embargo, para él no es tan importante el partido de fútbol, de por sí bastante alocado para una guerra, sino un match de box entre un escocés y un alemán. “Se pegaron de tal manera que tuvimos que pararlos.” Obviamente, aunque no era para nada obvio, todos rechazaron la propuesta de hacer un duelo entre un inglés y un alemán, cada uno con un tiro en la pistola. “Al fin y al cabo habíamos pactado un cese de fuego.”


Donde no había una pelota, se usaba un pedazo de paja bien aprisionada envuelta en alambre, de lo que había a montones. Como chicos corrían tras sus curiosas pelotas, alentados por los que miraban desde las tribunas/trincheras. Los que tienen cámaras fotografían el Juego de Guerra. De algún lugar apareció una pelota, recuerda Ernie Williams: “Armamos algunos arcos, dos fueron de arqueros y después todos se pusieron a patear. Habremos sido un par de cientos”. Cientos juegan al fútbol entre los frentes, y cuando alguien se cae en el barro, pues con uniforme y botas se hace difícil mantener un juego elegante, lo ayuda a levantarse su oponente, que en realidad es su enemigo. Pero sólo los profesionales pueden hacer frente al piso congelado y lleno de agujeros. Pertenecen al así llamado Footballers Battalion, porque la unidad reunía a los mejores jugadores del Reino. Ganaban todos los partidos contra otras tropas, hasta que la muerte los fue diezmando. Había oficiales ingleses –y esto no es ninguna leyenda– que pateaban la pelota para adelante y avanzaban en el campo de batalla seguidos por su equipo, o sea su compañía. A veces incluso tenían éxito con estos ataques, pues llegaban hasta las líneas enemigas antes de que los alemanes salieran de su estupefacción y se decidieran a disparar. Pero también pasaba a menudo que para el pateador ésta era la última patada de su vida y que quedaba muerto junto a su pelota en el No Man’s Land. Que en ciertos lugares tuvieron lugar partidos en serio, con referís y cambio de lado después del primer tiempo, y que la victoria final de los sajones sobre los escoceses fue de 3 a 2, es una leyenda. La alimentó con exactamente ese resultado Johannes Niemman en sus anotaciones. En el diario de los fusileros de Lancashire fue confirmada, los Fritzes le ganaron a los Tommys por 3 a 2 y el partido se jugó con una lata de conservas vacía. Sólo que en circunstancias normales, el tercer gol de los alemanes hubiera sido invalidado: el reverendo Jolly, el eclesiástico del regimiento inglés y referí del partido, no se dio cuenta de que el gol del triunfo fue hecho en una clara posición adelantada. El puntero izquierdo de los sajones lo reconoció después del partido: había sido offside. Según otras fuentes, es el regimiento de Bedfordshire el que perdió contra los sajones, pero el informe tiene otro final: el partido tuvo que ser interrumpido cuando iba 3 a 2 porque la pelota de cuero se clavó en la punta del alambrado de púa.


Segundo tiempo


En Wulvergem son los escoceses los que de pronto trepan de sus trincheras con una pelota de verdad. Una pelota de cuero. Marcan los arcos con aquello que llevan en la cabeza. Con sus gorros. Los sajones de enfrente del regimiento 133 ponen sus cascos. A falta de referí, todos se atuvieron a las reglas, cuenta un jugador alemán. El partido dura una hora, luego están todos agotados. El piso sigue congelado y surcado por grietas, lo que impide un juego preciso. “Muchos pases se iban afuera.” Así y todo, se juega. Pero la mayor parte de los partidos planeados para hoy, el segundo día de Navidad, no pueden tener lugar tan fácilmente como ayer. Tanto que se habían alegrado de poder jugar el picadito. Algunos no logran conseguir una pelota a tiempo.
Otros son interrumpidos por los oficiales, o directamente se les prohíbe jugar. La guerra no es un juego. La guerra es una cosa seria. Pero a pesar de todos los obstáculos, el Boxing Day (segundo día de Navidad) se llena de fútbol. Incluso los franceses, que hasta hoy callan la historia de la paz en el frente, jugaron ese día. En algún lugar, el partido fracasa por el estado del campo de juego. Mucho alambre de púa, mucha munición oxidada. Los oponentes arreglan para limpiar el campo en los próximos días, llenar los agujeros y jugar el partido en Año Nuevo. ¿Creían verdaderamente que la paz iba a durar tanto tiempo? “Si se hubieran repartido diez mil pelotas de fútbol por todo el frente y se hubiera dejado jugar a los soldados”, fantasea uno de ellos, “¿no habría sido ésa una solución feliz? ¿Guerra sin derramamiento de sangre?”. “Qué furiosos habrían estado los generales y los políticos”, se imagina Leslie Walkinton, a sabiendas de que nunca hubo una oportunidad real de paz en la Navidad de 1914, “si la gente normal, los John Citizen de ambos lados hubieran decidido: okey, esto fue todo, está húmedo, incómodo, frío, nos parece tonto, nos vamos a casa”. “La plana mayor del ejército”, recuerda un belga, “tenía miedo de que el ejemplo de la paz navideña hiciera escuela. En Navidad habíamos experimentado y entendido que los del otro lado eran hombres normales como nosotros, que estábamos hundidos en la misma mierda y que todos teníamos miedo de la misma muerte, que nos podía tocar a todos por igual. Eso une”.


Un soldado alemán en su diario personal: “Los ingleses están extraordinariamente agradecidos por la tregua, porque al fin pudieron jugar al fútbol de nuevo. Pero la cosa ya se está poniendo ridícula y debe lentamente llegar a su fin”.


Al otro día, domingo 27 de diciembre de 1914, sube la temperatura. El cielo se pone gris. Empieza a llover, hay tormentas, el nivel de agua en las trincheras crece, el barro se pega a las botas. El escenario de la NML se ve pronto tan desconsolado como hace un par de días. El Intendente divino apaga las luces y deja su tierra de nuevo a los hombres. No lo debería haber hecho.


El fin de la paz


Los Hampshires recibieron de los sajones de enfrente, cuando a éstos les prohibieron el 30 de diciembre cualquier otro tipo de encuentros, el siguiente mensaje de impotencia: “Queridos camaradas, les tengo que informar que a partir de este momento tenemos prohibido reunirnos con ustedes allí afuera. Pero nosotros seguiremos siendo siempre sus camaradas. Si nos obligan a disparar, lo haremos siempre por arriba”.


“Gentlemen –les escriben los sajones a sus enemigos–, nuestro coronel ha ordenado reiniciar el fuego a medianoche. Es un honor para nosotros informárselos.” Entregan el mensaje a la tarde, cuando se encuentran con los ingleses en la NML para la hora del té. Con el clima lluvioso nada mejor que un té caliente, ¿y quién si no un inglés para prepararlo bien? Los sajones llevan licor. Un año después, Navidad, 1915: “Estuvimos patinando por el campo como arriba de una pista de hielo y después jugamos al fútbol. Los alemanes nos imitaron. Pero cada uno jugó entre sí, no unos contra otros”.


Navidad, 1916: frente al quinto regimiento King’s Liverpool en Ypres algunos soldados alemanes trepan de sus trincheras, les desean a los ingleses Merry Christmas y les proponen encontrarse a mitad de camino en la NML. Major Gordon echa una mirada y ordena a dos de sus francotirados que bajen a los alemanes. Ellos obedecen. Private Walter Hoskyn lo vivió. En su diario personal dice: “Ese perro asqueroso... No fue un acto digno de un británico”.

em que consiste la suerte

VICTOR MANUEL GUZMAN VILLENA




"Si no se juega nada, no se gana nada". "Probar suerte" de vez en cuando es algo muy razonable, pero "confiar en la suerte" como una política sistemática a seguir es sencillamente una estupidez.


¿En qué consiste la suerte?


Para determinar que una persona tiene suerte conviene hacer dos aclaraciones fundamentales:


En primer lugar, y por lo que respecta a la persona en cuestión, el resultado que se produce es totalmente "accidental". Tiene que haber algo azaroso siempre que hablemos de suerte. (No podríamos decir que un individuo tiene suerte porque le ha llegado el correo a su casa, a no ser que haya ocurrido una catástrofe en la que se haya perdido todo el correo con mensajes importantes excepto el de algunos individuos entre los que se encuentra el nuestro).


En segundo lugar, el resultado en cuestión es de gran importancia en tanto que se trata de un resultado positivo o negativo, una pérdida o un beneficio. (Si X gana a la lotería, ha tenido suerte; si Z es golpeado por una piedra, tiene mala suerte; pero si consideramos un acontecimiento fortuito como que una persona está momentáneamente en la sombra por causa de una nube, en este caso no se puede hablar de suerte).

Así pues, la suerte implica tres cosas:



1º) un beneficiario y un afectado;



2º) un acontecimiento que resulte ser favorable (positivo) o adverso (negativo) desde el punto de vista de los intereses del individuo afectado, y que además,



3º) sea fortuito (inesperado e imprevisto).




La suerte (buena o mala) cuenta siempre con un elemento normativo de bueno o malo; alguien tiene que verse afectado ya sea de forma positiva o negativa por un acontecimiento antes de que su ejecución pueda ser propiamente calificada positiva o negativamente. Es única y exclusivamente porque tenemos intereses, por lo que las cosas nos pueden afectar para bien o para mal; de ahí que la suerte entre en acción.



No podemos decir que una persona tenga suerte porque se encuentre palomas en una plaza, o porque vea una nube sobre su cabeza, en tanto que estos fenómenos no afectan al bienestar de una persona. (Sería muy distinto si se hubiera apostado al respecto.)


En caso de que nadie pueda decir si los acontecimientos se desarrollan para bien o para mal para los individuos involucrados, en caso de que todo sea ambiguo y oscuro y no haya forma de discernir si lo que acontece es para mejor o para peor, la suerte sale de la escena. Considérese la historia clásica del Quijote de Cervantes.


Con un individuo normal, esos episodios estrafalarios, a saber el famoso encuentro con los molinos de viento, por ejemplo, serían una desgracia. Pero para el caballero andante de la Mancha con su extraña locura y su modo excéntrico de considerar las cosas, todo fue para bien en tanto que demostración de la seriedad de su dedicación a la misión caballeresca.


La incertidumbre que se impone en este caso por lo que respecta a la ventura o desventura sirve para mantener el tema de la suerte en suspense: la posibilidad de beneficio o pérdida es crucial para la suerte. Un elemento inerte, a saber, una roca o un martillo no pueden tener suerte. Pueden ocurrir cosas que los conserven o que los deterioren, pero la ausencia de cualquier elemento de afectividad significa ausencia de intereses y por lo tanto descarta la entrada en acción de la suerte.

Se podría equiparar "el fracaso de un acontecer negativo" con "un acontecer positivo", y en consecuencia, "el fracaso de un acontecimiento positivo" con "un acontecimiento negativo"; los modos directos e indirectos de la suerte llegan a identificarse. (Dicha identificación resulta plausible ya que, considerando la ecuación mencionada más arriba, fracaso de lo negativo -acontecimiento positivo, parece totalmente apropiada.



Evitar perder puede que no sea ganar, pero es, sin lugar a duda, algo positivo. En cualquier caso, la buena suerte no está en una ganancia de hecho del tipo que sea, sino en correr un riesgo y salir victorioso de él.

em que consiste la suerte

VICTOR MANUEL GUZMAN VILLENA




"Si no se juega nada, no se gana nada". "Probar suerte" de vez en cuando es algo muy razonable, pero "confiar en la suerte" como una política sistemática a seguir es sencillamente una estupidez.


¿En qué consiste la suerte?


Para determinar que una persona tiene suerte conviene hacer dos aclaraciones fundamentales:


En primer lugar, y por lo que respecta a la persona en cuestión, el resultado que se produce es totalmente "accidental". Tiene que haber algo azaroso siempre que hablemos de suerte. (No podríamos decir que un individuo tiene suerte porque le ha llegado el correo a su casa, a no ser que haya ocurrido una catástrofe en la que se haya perdido todo el correo con mensajes importantes excepto el de algunos individuos entre los que se encuentra el nuestro).


En segundo lugar, el resultado en cuestión es de gran importancia en tanto que se trata de un resultado positivo o negativo, una pérdida o un beneficio. (Si X gana a la lotería, ha tenido suerte; si Z es golpeado por una piedra, tiene mala suerte; pero si consideramos un acontecimiento fortuito como que una persona está momentáneamente en la sombra por causa de una nube, en este caso no se puede hablar de suerte).

Así pues, la suerte implica tres cosas:



1º) un beneficiario y un afectado;



2º) un acontecimiento que resulte ser favorable (positivo) o adverso (negativo) desde el punto de vista de los intereses del individuo afectado, y que además,



3º) sea fortuito (inesperado e imprevisto).




La suerte (buena o mala) cuenta siempre con un elemento normativo de bueno o malo; alguien tiene que verse afectado ya sea de forma positiva o negativa por un acontecimiento antes de que su ejecución pueda ser propiamente calificada positiva o negativamente. Es única y exclusivamente porque tenemos intereses, por lo que las cosas nos pueden afectar para bien o para mal; de ahí que la suerte entre en acción.



No podemos decir que una persona tenga suerte porque se encuentre palomas en una plaza, o porque vea una nube sobre su cabeza, en tanto que estos fenómenos no afectan al bienestar de una persona. (Sería muy distinto si se hubiera apostado al respecto.)


En caso de que nadie pueda decir si los acontecimientos se desarrollan para bien o para mal para los individuos involucrados, en caso de que todo sea ambiguo y oscuro y no haya forma de discernir si lo que acontece es para mejor o para peor, la suerte sale de la escena. Considérese la historia clásica del Quijote de Cervantes.


Con un individuo normal, esos episodios estrafalarios, a saber el famoso encuentro con los molinos de viento, por ejemplo, serían una desgracia. Pero para el caballero andante de la Mancha con su extraña locura y su modo excéntrico de considerar las cosas, todo fue para bien en tanto que demostración de la seriedad de su dedicación a la misión caballeresca.


La incertidumbre que se impone en este caso por lo que respecta a la ventura o desventura sirve para mantener el tema de la suerte en suspense: la posibilidad de beneficio o pérdida es crucial para la suerte. Un elemento inerte, a saber, una roca o un martillo no pueden tener suerte. Pueden ocurrir cosas que los conserven o que los deterioren, pero la ausencia de cualquier elemento de afectividad significa ausencia de intereses y por lo tanto descarta la entrada en acción de la suerte.

Se podría equiparar "el fracaso de un acontecer negativo" con "un acontecer positivo", y en consecuencia, "el fracaso de un acontecimiento positivo" con "un acontecimiento negativo"; los modos directos e indirectos de la suerte llegan a identificarse. (Dicha identificación resulta plausible ya que, considerando la ecuación mencionada más arriba, fracaso de lo negativo -acontecimiento positivo, parece totalmente apropiada.



Evitar perder puede que no sea ganar, pero es, sin lugar a duda, algo positivo. En cualquier caso, la buena suerte no está en una ganancia de hecho del tipo que sea, sino en correr un riesgo y salir victorioso de él.

nuevas historias

Un apóstol justo es un apóstol convincente; tiene a Dios como prioridad es caritativo con el prójimo y se inspira en san José para ello.NUEVAS HISTORIAS No. 33DICIEMBRE 25 No. 44 Olvidemos lo que nos hace daño… Dos monjes iban caminando por el campo al atardecer; mientras caminaban, oraban y reflexionaban.Un poco antes de acercarse a un río que tenían que cruzar el cual no tenía puente para hacerlo, se les acercó una mujer de baja estatura, pidiéndoles que le ayudaran a cruzar el río.Uno de ellos inmediatamente dijo que sí, mientras el otro lo veía con mirada de desaprobación. El que se apuntó para ayudar a la pequeña mujer la subió en sus hombros y terminado el río la bajó de sus hombros, la mujer quedó muy agradecida con ese monje. Los monjes siguieron su camino y el que no aprobó la decisión empezó a reclamarle al monje que ayudó a la mujer a cruzar el río acerca de su comportamiento:"¿Por qué subiste a esa mujer a tus hombros?,¿No sabes que en el convento nos tienen prohibido mantener contacto con mujeres?" El monje que había ayudado a la mujer no respondía a las preguntas del otro monje.Siguieron su camino y el monje insistía en sus preguntas, a lo que el otro monje no respondía. Poco antes de llegar al convento, el monje le volvió a cuestionar acerca de lo que había hecho y por fin el monje respondió:"Hace más de cuatro horas que esta mujer ya no está cerca de mi cabeza, pero sigue en la tuya.¿Qué ganas con hacerte daño al tener en tu mente cosas del pasado?,¿Qué ganas con tener en tu mente cosas que a ti no te afectan?" No Permitas que las cosas de un pasado sigan martirizando tu cabeza en el presente, para DIOS las cosas viejas pasan y El solo esta interesado en tu futuro. ¡QUE DIOS TE BENDIGA! Hacer de mi vida un servicio a Jesucristo.NUEVAS HISTORIAS No. 34DICIEMBRE 26No. 45 El Pan de Cristo El siguiente es el relato verídico de un hombre llamado Víctor.Al cabo de meses de encontrarse sin trabajo, se vio obligado a recurrir a la mendicidad para sobrevivir, cosa que detestaba profundamente. Una fría tarde de invierno se encontraba en las inmediaciones de un club privado cuando observó a un hombre y su esposa que entraban al mismo, Víctor le pidió al hombre unas monedas para poder comprarse algo de comer. Lo siento, amigo, pero no tengo nada de cambio -replicó éste.La mujer, que oyó la conversación, preguntó: ¿Qué quería ese pobre hombre? -Dinero para una comida.Dijo que tenía hambre -respondió su marido. -¡Lorenzo, no podemos entrar a comer una comida suntuosa que no necesitamos y dejar a un hombre hambriento aquí afuera! ¡Hoy en día hay un mendigo en cada esquina!Seguro que quiere el dinero para beber. ¡Yo tengo un poco de cambio! Le daré algo. Aunque Víctor estaba de espaldas a ellos, oyó todo lo que dijeron.Avergonzado, quería alejarse corriendo de allí, pero en ese momento oyó la amable voz de la mujer que le decía:-Aquí tiene unas monedas. Consígase algo de comer. Aunque la situación está difícil, no pierda las esperanzas. En alguna parte hay un empleo para usted. Espero que pronto lo encuentre. -¡Muchas gracias, señora! Me ha dado usted ocasión de comenzar de nuevo y me ha ayudado a cobrar ánimo.Jamás olvidaré su gentileza. -Estará usted comiendo el pan de Cristo.Compártalo -dijo ella con una cálida sonrisa dirigida más bien a un hombre y no a un mendigo. Víctor sintió como si una descarga eléctrica le recorriera el cuerpo.Encontró un lugar barato donde comer, gastó la mitad de lo que la señora le había dado y resolvió guardar lo que le sobraba para otro día. Comería el pan de Cristo dos días. Una vez más, aquella descarga eléctrica corrió por su interior. ¡El pan de Cristo! ¡Un momento! -pensó-. No puedo guardarme el pan de Cristo solamente para mí mismo.Le parecía estar escuchando el eco de un viejo himno que había aprendido en la escuela dominical.En ese momento pasó a su lado un anciano. -Quizás ese pobre anciano tenga hambre -pensó-.Tengo que compartir el pan de Cristo. Oiga -exclamó Víctor-. ¿Le gustaría entrar y comerse una buena comida?El viejo se dio vuelta y lo miró con decrecimiento. -¿Habla usted en serio, amigo?El hombre no daba crédito a su buena fortuna hasta que se sentó a una mesa cubierta con un hule y le pusieron delante un plato de guiso caliente.Durante la cena, Víctor notó que el hombre envolvía un pedazo de pan en su servilleta de papel.¿Está guardando un poco para mañana? -le preguntó. - No, no. Es que hay un chico que conozco por donde suelo frecuentar.La ha pasado mal últimamente y estaba llorando cuando lo dejé.Tenía hambre. Le voy a llevar el pan. El pan de Cristo.Recordó nuevamente las palabras de la mujer y tuvo la extraña sensación de que había un tercer Convidado sentado a aquella mesa.A lo lejos las campanas de una iglesia parecían entonar a sus oídos el viejo himno que le había sonado antes en la cabeza. Los dos hombres llevaron el pan al niño hambriento, que comenzó a engullírselo.De golpe se detuvo y llamó a un perro, un perro perdido y asustado. -Aquí tienes, perrito.Te doy la mitad -dijo el niño. El pan de Cristo. Alcanzaría también para el hermano cuadrúpedo.San Francisco de Asís habría hecho lo mismo -pensó Víctor. El niño había cambiado totalmente de semblante. Se puso de pie y comenzó a vender el periódico con entusiasmo.-Hasta luego -dijo Víctor al viejo-. En alguna parte hay un empleo para usted. Pronto dará con él.No desespere. ¿Sabe? -su voz se tornó en un susurro-. Esto que hemos comido es el pan de Cristo.Una señora me lo dijo cuando me dio aquellas monedas para comprarlo. ¡El futuro nos deparará algo bueno! Al alejarse el viejo, Víctor se dio vuelta y se encontró con el perro que le olfateaba la pierna.Se agachó para acariciarlo y descubrió que tenía un collar que llevaba grabado el nombre del dueño.Víctor recorrió el largo camino hasta la casa del dueño del perro y llamó a la puerta.Al salir éste y ver que había encontrado a su perro, se puso contentísimo. De golpe la expresión de su rostro se tornó seria. Estaba por reprocharle a Víctor que seguramente había robado el perro para cobrar la recompensa, pero no lo hizo.Víctor ostentaba un cierto aire de dignidad que lo detuvo. En cambio dijo:-En el periódico vespertino de ayer ofrecí una recompensa. ¡Aquí tiene! Víctor miró el billete medio aturdido. -No puedo aceptarlo -dijo quedamente-.Solo quería hacerle un bien al perro. -¡Téngalo! Para mí lo que usted hizo vale mucho más que eso.¿Le interesaría un empleo? Venga a mi oficina mañana. Me hace mucha falta una persona íntegra como usted. Al volver a emprender Víctor la caminata por la avenida, aquel viejo himno que recordaba de su niñez volvió a sonarle en el alma. Se titulaba "Parte el Pan de Vida". . . LA MADRE TERESA DE CALCUTA DECÍA; "NO OS CANSÉIS DE DAR, PERO NO DEIS LAS SOBRAS,DAD HASTA SENTIRLO". QUE EL SEÑOR NOS CONCEDA LA GRACIA DE SEGUIRLO. AHORA, COMPARTE TUCON LOS DEMÁS EL PAN DE CRISTO….YO YA LO HICE ¡QUE DIOS TE BENDIGA!

denzel washongton

Denzel Washington es un excelente actor.
Siempre que lo vi, sus actuaciones estuvieron a niveles de excelencia y nunca me sentí decepcionado.
Siguió los pasos de otro gran intérprete de color que fue su verdadero maestro: Sydney Poitier.

Este último, un verdadero líder de muchos de los actores negros. Actualmente, hay muchas primeras figuras entre los afro americanos, gente que tiene un bien ganado estrellato. Pero en las épocas de Sydney la situación era distinta. El tema de la discriminación siempre estuvo latente. Figuras como Martín Luther King en la política, Poitier en el espectáculo y Alí en el deporte abrieron el camino. Resultaron indiscutidos pioneros de esta igualdad que se exhibe en la actualidad.

Sydney, cuando ya se consagró, nunca más quiso interpretar roles relacionados a sirvientes o mucamos o mayordomos. Nada de eso, los personajes tenían que ser gente destacada como el detective de Al Calor de la Noche o el prestigioso científico de ¿Sabes quién viene cenar? Todos los actores de color, que sucedieron a Poitier, le están muy agradecido por esta lucha por su raza.
Es el caso de este excelente y aventajado discípulo.

El trabajo creativo de Denzel como el abogado de los desprotegidos en Philadelfia, que la he elegido para ver próximamente, bueno, es un compendio de la buena interpretación. El contrapunto con Tom Hamks es soberbio. Recordar aquella memorable escena cuando ambos escuchan la opera, Tom hace un pequeño baile al compás de la música, ante la mirada atenta de Denzel, su abogado, que prepara las últimas toques para la presentación judicial. En esta secuencia, sin que exista diálogo, se dicen tantas cosas...

En Día de Entrenamiento demostró su garra interpretativa personificando un policía corrupto. Impresionante.
Ya en Tiempo de Gloria había exhibido toda su capacidad, película por la que avanzó rápidamente entre los grandes Hollywood.
Por estas dos producciones recibió oscar al mejor actor principal y de reparto respectivamente. En su corta carrera ya el gran Washington tiene dos premios de la Academia.

También hay actuaciones estupendas en El informe Pelicano, Hombre en llamas, Mucho ruido y pocas nueces, El diablo vestía de azul, Huracán Carter, El mensajero del miedo, American Gangster.

Una súper estrella del espectáculo de Hollywood y además un buen actor.

denzel wasa

Denzel Washington es un excelente actor.
Siempre que lo vi, sus actuaciones estuvieron a niveles de excelencia y nunca me sentí decepcionado.
Siguió los pasos de otro gran intérprete de color que fue su verdadero maestro: Sydney Poitier.

Este último, un verdadero líder de muchos de los actores negros. Actualmente, hay muchas primeras figuras entre los afro americanos, gente que tiene un bien ganado estrellato. Pero en las épocas de Sydney la situación era distinta. El tema de la discriminación siempre estuvo latente. Figuras como Martín Luther King en la política, Poitier en el espectáculo y Alí en el deporte abrieron el camino. Resultaron indiscutidos pioneros de esta igualdad que se exhibe en la actualidad.

Sydney, cuando ya se consagró, nunca más quiso interpretar roles relacionados a sirvientes o mucamos o mayordomos. Nada de eso, los personajes tenían que ser gente destacada como el detective de Al Calor de la Noche o el prestigioso científico de ¿Sabes quién viene cenar? Todos los actores de color, que sucedieron a Poitier, le están muy agradecido por esta lucha por su raza.
Es el caso de este excelente y aventajado discípulo.

El trabajo creativo de Denzel como el abogado de los desprotegidos en Philadelfia, que la he elegido para ver próximamente, bueno, es un compendio de la buena interpretación. El contrapunto con Tom Hamks es soberbio. Recordar aquella memorable escena cuando ambos escuchan la opera, Tom hace un pequeño baile al compás de la música, ante la mirada atenta de Denzel, su abogado, que prepara las últimas toques para la presentación judicial. En esta secuencia, sin que exista diálogo, se dicen tantas cosas...

En Día de Entrenamiento demostró su garra interpretativa personificando un policía corrupto. Impresionante.
Ya en Tiempo de Gloria había exhibido toda su capacidad, película por la que avanzó rápidamente entre los grandes Hollywood.
Por estas dos producciones recibió oscar al mejor actor principal y de reparto respectivamente. En su corta carrera ya el gran Washington tiene dos premios de la Academia.

También hay actuaciones estupendas en El informe Pelicano, Hombre en llamas, Mucho ruido y pocas nueces, El diablo vestía de azul, Huracán Carter, El mensajero del miedo, American Gangster.

Una súper estrella del espectáculo de Hollywood y además un buen actor.

lunes, 20 de octubre de 2008

frase sabia

No busques al amigo para matar las horas, búscale con horas para vivir."

jueves, 9 de octubre de 2008

los 10 mitos del ahorro de gasolina

Conoce los 10 mitos que aplican para ahorrar gasolina

Aplican muchas personas diversas técnicas en las que invierten tiempo, dinero y esfuerzo sin obtener resultados favorables

Redacción EL UNIVERSAL.com.mx
El Universal

Martes 25 de diciembre de 2007

Con precios de gasolina que se acercan a niveles récord, muchos conductores tratan de adoptar nuevas maneras de reducir el gasto de gasolina en la vida diaria. Existen varios mitos sobre como ahorrar dinero al adquirir combustible, aunque en algunas ocasiones suele ser contraproducente.
Destacan las diez creencias sobre el ahorro de combustible que no dan resultados positivos para el ahorro
1. Promoción de productos para ahorran gasolina: Los expertos y estudiosos del tema han encontrado que muchos de esos en realidad pueden dañar el motor del coche.
2. Apagar la corriente alterna: Este es el clásico debate que mantiene a las personas por horas. ¿qué es mejor, bajar las ventanas o usar el aire acondicionado?, ¿en verdad gasta tanta gasolina? En realidad la diferencia es nula.
3. Cargar gasolina los miércoles: Las personas suelen hacer esto ya que piensan que la regla general es evitar cargar gasolina los fines de semana ya que es en estos días cuando el precio sube.
4. Adiós al ocio: Hace algunos años las personas pasaban 10 minutos por la mañana tratando de calentar su coche. Esto desapareció con la nueva tecnología de inyección de combustible. En realidad se ahorra más gasolina apagando el motor que dejando que este continúe en marcha.
5. Calcomanías y verificaciones: los fabricantes de autos aseguran que el consumo de gasolina debe ser tomado muy en serio. A partir de los modelos 2008, la Agencia de protección de medio ambiente requirió de normas de eficacia del combustible basadas en nuevas pruebas que reflejen las condiciones reales de los conductores. Sin embargo, modelos más viejos pudieron haber pasado gracias a métodos anticuados o inexactos de calificación.
6. Elevar el nivel de octano: Un nivel mejor de gasolina no es necesariamente mejor para su automóvil. Algunos motores necesitan un nivel de octano más alto, que se refiere únicamente a qué tanto el combustible puede ser comprimido antes de que se encienda. Por lo general el nivel recomendado de octano es el más bajo.
7. Tarjetas de ahorro para gasolina: Esto es una de aquellas áreas donde usted tiene que ser muy cuidadoso. Si usted no paga la tarjeta por completo cada mes, cualquier ahorro sobre el gas inmediatamente será llevado con gastos de interés. Controle sus números antes de adquirir una tarjeta de crédito para ahorrar dinero en la compra de gasolina.
8. Adquirir un auto económico: Muchas personas creen que la mejor manera de gastar menos en gasolina es comprando un coche que ahorre combustible. Esos sin duda ayudará, sin embargo la mejor forma de ahorrar dinero es cambiar hábitos de manejo. La creación de nuevos hábitos de conducción ahorrará más dinero que cambiando su auto por uno que economice gastos.
9. Cargar gasolina por la mañana: Este mito se basa en la ciencia de que la gasolina es mas densa cuando es fresca que en el calor del día. Las personas piensan que cabrá más gasolina en el tanque si lo llenan por la mañana que por la tarde, siendo que la temperatura no tiene efecto en los tanque subterráneos en los que se encuentra almacenado el combustible por lo que puede comprar el gas en cualquier momento y conseguir prácticamente la misma cantidad.
10. Neumáticos con aire de más ahorran gasolina: Las personas suponen que las neumáticos con menos aire gastan más gasolina que los que están correctamente inflados ya que consiguen mejores distancias por contacto que tienen sobre el camino. La Mecánica Popular probó esta teoría y encontró que “sobre inflar” los neumáticos no proporciona ninguna ventaja y que era peligroso.
Los conductores deben asegurarse de no creer en los mitos de ahorro de gasolina que poner en riesgo su economía y en algunos casos su vida, señalan los especialistas.
mdzh/alcr